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Avanza entra en pugna interna

Al interior de la segunda fuerza electoral se abre el debate sobre el rol de su líder, Ramiro González - El partido definirá su directiva en mayo, con miras al 2017

16 feb 2016 / 23:49

Avanza se estanca. En la carrera para el 2017, el partido presidido por Ramiro González hace una pausa para debatir el rol de su líder a dos meses de las primarias internas para renovar su directiva.

En comunión con la corriente política, la lista 8 trabaja en fortalecer su estructura interna, de la misma forma en la que CREO se obsesiona con la presencia territorial y el socialcristianismo se empeña con los cuadros juveniles; los partidos han empezado a moverse con mayor dinamismo que sus protagonistas personales.

Avanza no es la excepción. Fuentes de su cúpula, consultadas por EXPRESO, valoran la posibilidad de pedir a González que dé un paso al costado en la cabeza de la organización.

La figura de González, junto a la del secretario general John Argudo, ha estado vinculada a la organización casi desde su fundación. Resultó electo como el primer presidente nacional en noviembre de 2012 y, según el estatuto, debía convocar a nuevas elecciones internas dos años más tarde. Eso nunca sucedió. A eso se suma la ambivalente valoración de su figura fuera de Avanza (tanto en el oficialismo como en la oposición) y el deseo de parte de la plana mayor del partido de refrescar los rostros.

Esta historia, de silencios oficiales y discrepancias públicas, ha abierto una lucha por el poder al interior de la segunda fuerza electoral del país entre el personalismo y el partido.

La pugna no resulta ajena para las bases, aunque las comisiones de soporte parecen más preocupadas por el respeto a la estructura que por el choque político en la cima de su organización. Lino Armijos, defensor de los afiliados de Avanza, solicitará “que se cumpla con los estatutos. Que nadie esté por encima”. Esto, aclara, significa que nadie puede prorrogarse en sus funciones o ser electo más de dos veces.

La posibilidad de relevar a González, quien declinó de comentar para este reportaje, existe. Pero no es sencilla. La elección de autoridades no se hace de forma directa sino a través de grandes electores, designados por los presidentes provinciales que, por lo general, no difieren con el nacional.

Sin embargo, en el interior de Avanza se barajan varias posibilidades, más allá de una lista diferente en las primarias. Entre ellas, por ejemplo, está el acudir al Consejo Nacional Electoral (CNE) para que este se pronuncie sobre la capacidad de González para aspirar de nuevo al despacho mayor del partido, al haber estado frente al movimiento durante ya cinco años. Esto bajo la lectura de que la intervención del CNE como un tercer árbitro podría dirimir la pugna sin resquebrajar a la organización.

González, pese a las críticas, no está solo. A su lado tiene un círculo de cuadros relevantes que no están dispuestos a añadirle el prefijo ‘ex’ al presidente del partido. E intentarán mantener la estabilidad en mayo.

Bayron Pacheco, una de las voces legislativas más citadas del bloque, es tajante: “No hay razón para hacerle a un lado”. Y va más allá: “Yo estoy en el partido porque lo dirige Ramiro González de la forma en que lo ha hecho”. No es el único que piensa así.

Un partido con una sola cara
Cuando Avanza fue concebido, su estatuto fijó la necesidad de un presidente (la cara hacia fuera) y de un secretario general (al interior); de modo que el primero se dedicara a la política nacional y el segundo a la estructura y las líneas generales del partido. Esa concepción inicial, sin embargo, varió.

Tras la llegada de González el estatuto facilitó que la figura del presidente nacional absorbiera las capacidades más relevantes del secretario general y dejó a este como una figura meramente administrativa: convoca reuniones, acata disposiciones.

Avanza, de esta forma, se aseguró de ser partido de una sola cabeza, un solo líder.

A LA CARTA