jueves, 29 septiembre 2016
00:45
h. Última Actualización

El ajuste eléctrico pasa factura a 24.000 empresas

Tarifa vigente desde enero para segmentos de la industria y comercio no es aceptada - Empresarios dicen que aumento se trasladará al consumidor final

10 ene 2016 / 22:05

El incremento de las tarifas eléctricas para los sectores consumidores de alta y media tensión, anunciado recientemente por las autoridades energéticas, lo verán en sus facturas 5.725 industrias y 18.392 comercios del país. Esa cantidad de abonados corresponde al 12 y el 4 % de los 507.533 clientes que suman ambos sectores productivos, y que en este año tendrán que pagar, en ese orden, un valor adicional de 1,19 y 1,6 centavos de dólar por kilovatio hora (c/kWh) consumido. Las cifras se deducen del reporte de 2015 sobre clientes regulados de la Agencia de Regulación y Control de la Electricidad (Arconel), organismo que anunció la eliminación del subsidio eléctrico para esos segmentos de consumidores, con la aplicación de los ajustes. Arconel tiene la competencia de establecer las tarifas que las empresas eléctricas distribuidoras aplican a sus clientes regulados. Según esa entidad, el esquema tarifario no tendrá impacto alguno en la economía familiar y empezará a implementarse a partir de los consumos de enero del presente año. En 2015, el sector industrial demandó mensualmente, en promedio, 446,32 gigavatios hora (GWh), mientras que el comercial requirió 330,71, de acuerdo con datos estadísticos de Arconel. El año pasado el precio promedio reportado de la electricidad para los clientes de las distribuidoras fue de 9,65 c/kWh para el sector comercial, y de 7,87 para el industrial. Quienes se verán afectados con el aumento tarifario serán consumidores con subestaciones eléctricas con tensión superior a los 22.800 voltios. Pero la medida no es aceptada por empresarios consultados por EXPRESO, quienes consideran que el incremento en la tarifa lo terminará pagando el consumidor final. “Si se analiza el tema, lo que se ha dispuesto es un aumento del costo de la energía, porque subsidio no ha existido”, sostiene Renato Carló, presidente de la Cámara de la Pequeña Industria del Guayas. El precio de la electricidad que consumimos es 9,7 centavos por kilovatio/hora, mientras que el de generación es 9,24. Entonces, ¿dónde está el subsidio?, cuestiona Carló, quien gerencia una industria farmacéutica local. El dirigente ve un efecto cascada en las empresas, que repercutirá en el consumidor final. “En el caso de mi laboratorio, la subida del precio de la electricidad es también para los que proveen las cajas, los envases y que venderán más caro. Entonces yo tengo que revisar costos y también vender más caro mi producto”. El sector del gran comercio también sentiría el impacto del nuevo ajuste tarifario. Jorge Bohórquez, gerente del grupo Herenco, comparte el criterio de Carló. “Nos afecta a las empresas porque tendremos que elevar precios necesariamente”. “El pago de electricidad representa en este momento un 13 % en nuestros costos de producción, pero con este incremento nos subiría a un 17,5 %. El consumo real de energía nos subirá un 14,84 % más”, detalla el empresario. Según Bohórquez, quien lidera compañías fabricantes de artículos plásticos y otras de comercialización, habrá una afectación para sus exportaciones. “Si nos vemos obligados a incrementar un porcentaje en el precio de nuestros productos, obviamente que perderemos competitividad en el mercado exterior”, expone. Unas 80 empresas del país están afiliadas a la Asociación de Grandes Consumidores de Energía (Egranconel). Sus directivos dijeron a este Diario que el ajuste anunciado por Arconel les resultó sorpresivo porque, según explicaron, el país tiene buenas proyecciones en el campo energético con las hidroeléctricas que entraron en operación y las que están por inaugurarse. El gremio señaló que antes de emitir un pronunciamiento sobre el ajuste, analizará la resolución que emita Arconel con respecto al nuevo esquema tarifario. El experto energético José Pileggi justifica la medida, porque, a su criterio, las tarifas eléctricas deben reflejar los costos en el servicio. Explica que el Gobierno ha hecho mucha inversión en el sector eléctrico en los últimos ocho años, lo que representa un costo que debe ser amortizado en el tiempo. Aclara, no obstante, que “esta medida de subir la tarifa a esos sectores se convierte en un problema mayor cuando se está en momentos de una posible crisis económica”. Pileggi considera que cualquier elevación de costos en la etapa productiva de una empresa impacta en el costo final. Sin embargo precisa: “El rubro electricidad en una industria representa entre un 3 y un 4 % del costo total. Es decir, el impacto no es tan grande como el que pudiera pensarse”.

A LA CARTA