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Guayaquil vista por una pareja inglesa: ‘Preciosa’

Cuatro horas duró el viaje de Andrew Prewett y su esposa por esta ciudad - Arribaron en el crucero que abrió la temporada

14 ene 2016 / 00:04

¿Será posible que en menos de cuatro horas alguien termine enamorado de algo o de alguien? Se dice que la primera impresión cuenta. Al parecer, eso sucedió con dos de los viajeros ingleses que la tarde de ayer arribaron en el Minerva, la embarcación que abrió la actual temporada de cruceros en Guayaquil. Andrew y Paula Prewett, son ingleses, tienen 34 años de matrimonio. Ambos jubilados, fueron parte de los 331 turistas que pagaron recorridos por la ciudad. Acostumbrados a viajar por el mundo, ayer, luego de tres horas de paseo por Guayaquil, trataban de tomar aire al pie del río Guayas. En medio de aquellos edificios modernos que ladean el río en el sector de Puerto Santa Ana, intentaban calmar en algo la emoción. “Es una ciudad preciosa. Te imaginas, uno ha visto iguanas, pero acá puedes tocarlas y parece que todas las que hay en la ciudad están en un solo sitio”. Esa era la reacción de ella, una profesora de primaria ya en el retiro. Él, un diseñador y artista, en cambio quedó impresionado por los colores. En un momento del recorrido, mientras el resto de los turistas seguía al guía Julio Rosas, Andrew se plantó junto al de cara al cerro Santa Ana, para captar con su cámara, una Canon profesional, las casitas de colores ubicadas en las laderas de esta elevación. Seguro lo imaginó como un collage pintado sobre las laderas. “Beautiful, beautiful (preciosa, preciosa)”. Con esas palabras, este inglés intentó conceptualizar la impresión que se llevaba de la ciudad. No solo por lo que vio. Por cómo los guayaquileños los hicieron sentir. “En ningún lado nos han recibido así. Con música y baile”, dijo ella. Es que desde el mediodía, la Empresa Pública Municipal de Turismo, Promoción Cívica y Relaciones Internacionales de Guayaquil y el Ministerio de Turismo, se juntaron para preparar algo que desde el año pasado se volvió una rutina: recibir a los turistas que llegan por el puerto de Guayaquil, con stands llenos de afiches, mapas, guías impresas y artículos artesanales. Así como bandas de música y bailarines. En el plano de las emociones, ambos viajeros reconocieron la belleza de la ciudad en sitios que a los guayaquileños ya no sorprende: los talleres de artistas a lo largo de la Numa Pompilio Llona (Las Peñas), los detalles arquitectónicos del edificio del Municipio, todas las iguanas de la ciudad reunidas en un solo lugar, el río al pie de lugares tan modernos como el Puerto Santa Ana o el paseo del Malecón. “Preciosa, preciosa”, reconocen ambos, antes de embarcarse en el bus que los lleva de regreso al barco, para seguir su ruta de un crucero que les permitió encontrarse con una ciudad que en menos de tres horas los cautivó. Atractivo Un lugar de iguanas y turistas Los turistas se sorprenden de que en Guayaquil exista un lugar donde las iguanas conviven en medio de edificios y calles. Los porteños en cambio se asombran del interés que los extranjeros demuestran por el parque Seminario. En todo caso, hay un sitio en la ciudad donde confluyen turistas e iguanas. Temporada Arribarán 15 cruceros en este año El año pasado 8 cruceros llegaron al puerto de Guayaquil, este año se esperan 15. Esto implica un mejoramiento en la proyección de la ciudad como destino turístico, algo en lo que concuerdan Pablo Galindo, del Ministerio de Turismo, y Gloria Gallardo, de la Empresa Pública Municipal de Turismo, Promoción Cívica y Relaciones Internacionales de Guayaquil, entidades que organizaron el programa de recibimiento a los turistas.

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