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La Supercom castiga a EXPRESO con una multa

El supuesto incumplimiento de los contenidos interculturales es la disculpa de la condena La sentencia recorta la cosmovisión como medio de integración

09 mar 2016 / 00:00

Una crónica de contenido político elaborada con voces indígenas, afroecuatorianas y montuvias, no es un contenido intercultural que contribuya a la integración de los pueblos y nacionalidades en la realidad nacional. Tampoco una noticia sobre la siembra del maíz y el arroz impulsa a coadyuvar al fortalecimiento del patrimonio alimentario.

Ambas, publicadas en la edición de EXPRESO del pasado 4 de enero en un contexto de al menos nueve informaciones vinculadas a la doctrina sobre la interculturalidad, han sido invalidadas por la Supercom como medio de integración. La Supercom, que al mismo tiempo inició de oficio el proceso, elaboró el informe, acusó y juzgó la causa, ha condenado como consecuencia a EXPRESO a una fuerte multa.

Pese a que la interculturalidad está definida como un medio para el “reordenamiento de la vida social, política y cultural”, el informe de la sentencia sustenta que “no puede confundirse con aspectos relacionados a inclinaciones netamente políticas o de otra índole”.

La publicación de EXPRESO objeto de la condena incluía un significativo número de informaciones apegadas a la cosmovisión, el eje sustancial de los quince fundamentos dictados en el Cordicom sobre la integración por la expresión intercultural. Por este orden: una proyección política elaborada con nueve actores, uno de ellos afro y cinco indígenas; una polémica en torno a la laguna de Quilotoa; una infografía central con la representación de los pueblos y nacionalidades de Ecuador; una noticia sobre la siembra del maíz y el arroz; un avance sobre la Fiesta de las Flores y las Frutas; una crónica sobre la vida y trayectoria de Julio Jaramillo, y tres noticias más relativas a la naturaleza.

Los quince soportes del Cordicom a la interculturalidad obligan a “producir contenidos desde la propia cosmovisión de los pueblos y nacionalidades”, a “coadyuvar el fortalecimiento del patrimonio alimentario”, a “difundir la producción simbólica de los pueblos y nacionalidades”, a “recrear la memoria cultural de los pueblos”, a “fomentar los derechos de la naturaleza, la Pacha Mama” y a promover, entre otros conceptos, “sus prácticas festivas”.

El informe técnico de la Supercom, que es la base de la condena impuesta por el propio organismo, niega sin embargo que las informaciones de este periódico estén apegadas a la interculturalidad y su misión integradora.

El reporte técnico presenta incongruencias, inexactitudes y contradicciones. Como muestra, ordena a los medios de comunicación a divulgar información que “recuerde, construya y renueve las aspiraciones de integración nacional frente a la diversidad”, pero a la vez lo reduce a una interpretación mezquina desconociendo la expresión de las voces individuales del ámbito plurinacional en campos como el político.

La sentencia condenatoria emerge tras una audiencia de cargos donde la Supercom reconoció su incapacidad para catalogar una nota intercultural y la ausencia de funcionarios de pueblos y nacionalidades en la elaboración de sus informes sobre la materia.

Tampoco especifica el grado de cumplimiento o incumplimiento en la cuota intercultural del 5 % exigida a los medios, esencia central en la causa de la condena a multa.

La clave de la cosmovisión

La forma de ver, interpretar y actuar en el mundo, como se define la cosmovisión, es la columna vertebral que recorre los quince principios que regulan los contenidos interculturales de publicación obligada en los medios de comunicación. La cosmovisión es la percepción del mundo que se aplica a los diversos campos de la vida, desde la política, la economía o la ciencia, hasta la religión, la moral o la filosofía. Acotar su significado es una contradicción que supone limitar los alcances de la interculturalidad como propósito integrador. Resulta inconsecuente dirigir la cosmovisión de pueblos y nacionalidades únicamente a los usos, costumbres y conocimientos que alimentan los caminos del folclore.

Carta del Director

Limitar impide integrar

Porque la diversidad cultural ya existe y nunca puede ser el fin, sino uno de los medios hacia la integración plena, igualitaria, tolerante y respetuosa de todos los pueblos que conforman un Estado plurinacional, la sentencia de la Supercom a este periódico solo puede entenderse desde la animadversión y la persecución emanada desde una instancia que, en la atribución de administrar justicia, ha sido concebida desde la aberración jurídica de amasar la denuncia, la acusación, el juicio, la sanción y la apelación en su propia cocina.

EXPRESO pregunta hoy a sus lectores y al país en pleno si algún ecuatoriano desconoce la diversidad de su nación, y desafía a la Supercom, en paralelo, a mostrar con datos la ignorancia nacional en torno a la existencia de la pluralidad de sus pueblos y la variedad de las culturas. Porque las diferencias son un hecho real concebido de origen, la expresión cultural es solo uno de los medios que conducen al fin: la integración de los pueblos en plenitud de derechos, con amplitud de voces, en la totalidad de los ámbitos donde el país se juega el porvenir.

La Supercom no ha querido entender todavía este concepto que fluye desde su órgano hermano, el Cordicom, encargado en la nueva pauta de la comunicación nacional de impartir la doctrina que la Supercom administra. La sentencia se construye desde la trampa de aferrarse a parte, pero desechar también parte, de los quince fundamentos por los que el Cordicom encauza la integración de los pueblos por la vía de sus culturas. Da igual mirarlo en bloque que desde la sustancial porción ignorada, porque la deliberada incongruencia resalta en la suma de resultados.

Los antónimos de las palabras y de los conceptos explican con claridad las causas, consecuencias y argucias de este caso. La interculturalidad concebida en la Ley de Comunicación como uno de los vehículos para la integración de los pueblos resultaría vana si no existieran antecedentes de discriminación: ¿y acaso no es una discriminación limitar la integración de esos pueblos a las expresiones folclóricas de sus culturas?

La sentencia contra EXPRESO tendría sentido solo vista del revés. Una multa al Diario por desconocer voces indígenas, afroecuatorianas y montuvias en un análisis político del país; por promover la cultura de la hamburguesa sobre la del maíz y el arroz; por eclipsar el legado de Julio Jaramillo bajo el éxito de Justin Bieber; o por desconfigurar la realidad plurinacional en nuestro mapa.

Pero eso no ocurrió, sino al contrario. Cordicom y Supercom tendrán que aclarar cuál es el piso de la integración versus la discriminación. Hasta ahora habíamos creído que la cultura general del país distinguía que el cuy gusta a los indígenas, el maduro a los montuvios y el encocado a la población afro. Que vestimos de distinta forma, que bailamos con diferentes ritmos y que participamos de distintas fiestas. La difusión de esa riqueza nacional ayuda como medio, pero desvía en el fin de los objetivos si se cercena la amplitud de sus expresiones, de su cosmovisión como forma de interpretar el mundo y de su cultura como aporte participativo global en los avances del país.

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