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El Rally Dakar de las dificultades

Sesenta y cuatro retiros marcan el trazado de la competencia más extrema. No hay líderes fijos todavía.

10 ene 2017 / 00:00

¿Es el Dakar 2017 el más duro desde que se disputa hace ocho años en Sudamérica, como lo anunció la organización del rally? Los pilotos que sobrevivieron a la primera semana, marcada por condiciones extremas y una navegación complicada, no lo desmienten, mientras la carrera regresó ayer, luego de un día de descanso en La Paz, Bolivia.

“Nos dijeron que de llegar a La Paz ya era una primera victoria y eso es lo que pasó”, aseguró el director deportivo del Dakar, el español Marc Coma.

64 vehículos, en efecto, habían dejado la carrera hasta el viernes pasado, la media de los años anteriores, según el director del Dakar, Etienne Lavigne.

Y entre esas bajas, tres candidatos al título: en autos, el catarí Nasser Al Attiyah (Toyota), que perdió una rueda tras un fuerte choque, y el español Carlos Sainz (Peugeot), accidentado en un barranco; mientras que en moto el campeón defensor, el australiano Toby Price, se fracturó el fémur izquierdo al caer cuando cruzaba un río.

Un detalle en común: los tres son calificados atacantes y posiblemente fueron víctimas de su pilotaje agresivo.

Desde antes de empezar la carrera el pasado 3 de enero, los organizadores prometieron una navegación más complicada que en las ediciones anteriores, con puntos de control escondidos para validar y GPS con memoria reducida.

Sébastien Loeb, quien disputa su segundo Dakar y cuenta con dos victorias de etapa en esta edición, lo confirmó: “El nivel de navegación no tiene nada que ver (con el de 2016). Mucha carrera de orientación, es un poco la caza del tesoro, y los tesoros son los ‘way points’ (puntos de control)”.

Su compañero y compatriota de Peugeot, Stéphane Peterhansel, coincidió: “El año pasado no había casi navegación, había solo pilotaje y eran los pilotos más rápidos los que iban adelante. Este año la navegación es menos clara y por lo tanto hay altibajos”.

Hasta lo que va del Dakar, ha habido cuatro líderes en autos y cuatro en motocicletas, lo que refleja lo cambiante del trazado y regularidad.

Para esta semana se esperan tres etapas con especiales de más de 400 km y, de nuevo, la dificultad será elevada. “Dependerá mucho de las condiciones meteorológicas que encontraremos”, previno Marc Coma, quien agregó que se esperan más lluvias durante la estancia de la caravana del Dakar en Bolivia, hasta hoy, y luego de nuevo el sol y el calor hasta la llegada a Buenos Aires el sábado.

Al menú de dificultades se le suma una etapa maratón, durante la cual los competidores no podrán recibir asistencia en sus vehículos, que los llevará de La Paz a Salta, en Argentina, a través del salar de Uyuni. Candidatos favoritos al título no hay todavía. La batalla está abierta.

A LA CARTA