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El sueño que se convirtió en tragedia

El avión que trasladaba al Chapecoense a Colombia para jugar la final de la Sudamericana se estrelló. Varios equipos y selecciones usaban esa nave

30 nov 2016 / 00:00

La aerolínea LaMia está íntimamente ligada con el deporte sudamericano. Es la empresa que en múltiples ocasiones trasladó a selecciones y equipos de fútbol.

Una de sus naves, la British Aerospace Avro RJ85, se estrelló la noche del lunes en una zona montañosa del noroeste de Colombia, accidente en el que murieron 71 de los 77 ocupantes, la mayoría de ellos integrantes del Chapecoense de Brasil, equipo que hoy debía disputar la final de la Copa Sudamericana, ante el Atlético Medellín. Hace un par de semanas, ese avión transportó a la Argentina de Lionel Messi.

La tragedia aérea es la peor en Colombia en más de dos décadas y la más grave en la historia del fútbol brasileño.

El accidente destruyó el sueño de una institución que se volvió un ejemplo de éxito en Brasil y que aspiraba a dar el primer paso para ganar un torneo internacional.

“Queremos que esta sea la última imagen de nuestros guerreros”, publicó el club en su cuenta de Twitter, con un reciente vídeo en el que se mostraba al plantel en el camerino celebrando su clasificación a la final del torneo.

La Aeronáutica Civil de Colombia y la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres informaron que cuatro personas que aparecían en los registros no abordaron la aeronave siniestrada y que finalmente en el avión viajaban 77 y no 81 personas, como fue reportado inicialmente.

Antes de esta revisión de los registros, las mismas autoridades manejaron un total de 75 muertos, tomando en cuenta que era el saldo que quedaba de personas restando los seis rescatados con vida, de los cuales uno murió posteriormente en un hospital de la zona.

El avión procedía del aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, y debió llegar a la terminal José María Córdova, cerca a Medellín, pero fue reportado como desaparecido antes de aterrizar.

Con 43 años de vida institucional, Chapecoense ascendió de la cuarta a la primera división en solo seis años.MGD-MOL

Las imágenes para el recuerdo

Los jugadores que se quedaron en Brasil no pudieron ocultar su tristeza por lo sucedido. Alan Ruschel (i), uno de los sobrevivientes, junto al arquero Danilo (+). Todos los integrantes del plantel se tomaron una foto antes de abordar la nave siniestrada.

Solidaridad

El sueño que se convirtió en tragedia

Un minuto para rendir tributo

Real Madrid, Barcelona, PSG, Boca, River, Emelec y Liga Q. fueron algunos de los clubes que, previo a sus prácticas, dedicaron un minuto de silencio por los caídos.

La especialista

El sueño que se convirtió en tragedia

Claudia Vásquez, psicóloga clínica

Sobrevivientes necesitan mucha ayuda

“La muerte duele, pero hay otras víctimas que no debemos dejar de lado, los sobrevivientes.

Ellos han sufrido un gran impacto, están sometidos a un estrés emocional muy fuerte, seguramente experimentarán el estrés postraumático. Ellos enfrentaron de cerca la realidad de la muerte y deberán vivir con algo tan difícil; volver al trabajo, a un ambiente donde ya no estarán los amigos que perdieron de una forma tan abrupta.

La labor de rehabilitación será muy dura, especialmente en el arquero (Jackson Follman) al que le amputaron una pierna. Él no podrá seguir con su carrera, necesitará buscar un nuevo sustento.

Superar el trauma y seguir adelante dependerá exclusivamente de la ayuda que cada uno de los sobrevivientes reciba”.

Para saber

- Nobleza

Representantes del Atlético Nacional colombiano solicitaron a la Conmebol declarar al Chapecoense campeón de la Copa Sudamericana.

- Suerte

El golero Jackson Follmann, el central Helio Neto y el lateral Alan Ruschel están entre los cinco sobrevivientes.

- Destino

La asistente de vuelo Jimena Suárez fue la única integrante de la tripulación que salió viva del accidente.

Es parte de su vida

El sueño que se convirtió en tragedia

Alfredo Arias, técnico de Emelec

“Siempre hay inconvenientes en los vuelos, inconvenientes que no se dan a conocer. Uno lo que trata es de olvidarlo, pero forma parte de nuestra profesión”.

El sueño que se convirtió en tragedia

José Francisco Cevallos, presidente de BSC

“Cuando nos tocó viajar a Oruro con Barcelona por Copa Libertadores pasamos un susto, pero no se compara con esto. Había recelo, pero me acostumbré por mis constantes viajes a Quito”.

El sueño que se convirtió en tragedia

Álex Aguinaga, entrenador de Liga de Quito

“Estamos muy golpeados. Muchas cosas pasan ahora por nuestra cabeza, porque nosotros estamos también metidos en el mismo ambiente y viajamos mucho”.

El sueño que se convirtió en tragedia

Hernán Galíndez, golero de la Católica

“Todos estamos expuestos a cualquier mal momento en la vida. Personalmente no tengo temor a subirme en un avión, porque es parte de mi trabajo como futbolista”.

Prefieren viajar muchas horas en autobús

Carlos Javier Caicedo tenía pánico a subirse a un avión. El exzaguero ecuatoriano viajó, en una ocasión, tres días por tierra a Venezuela para un partido de Copa Libertadores. El esmeraldeño se sintió cómodo en Riobamba, ya que, por su ubicación en el centro del país, todos los traslados de Olmedo se realizaban por autobús. Él jugó casi una década en el ‘Ciclón” del Chimborazo. Además, por no volar rechazó ofertas para ir a jugar en Colombia y Perú.

Por su fobia a volar, el goleador peruano Paolo Guerrero fue amarrado de una forma un tanto peculiar al asiento del avión, cuando viajaba con el Corinthians brasileño a Estados Unidos.

El genio holandés Dennis Berkamp era un jugador tan valioso que el Arsenal de Inglaterra le permitía viajar sin el equipo. Él partía en auto días antes de cada partido por copas europeas, aún teniendo que atravesar toda Europa en viajes largos, que podrían reducirse considerablemente si fuese volando.

A LA CARTA