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La dependencia del crudo llegó hasta un 70 por ciento

Expertos insisten en que se deben sincerar las cifras económicas del país - Según economistas, el FMI sería la carta bajo la manga para salvar la situación

14 feb 2016 / 23:36

Paradójicamente, el precio del petróleo sube y baja como lo hacen las olas que se ven en la playa donde se encontró el primer barril, en Ecuador, en Ancón, en 1911, tal como se vio en la publicación de ayer.

Pero, ese mensaje subliminal no se lo captó y la economía del país llegó a depender del crudo hasta un 70 %.

Así dice a Diario EXPRESO Santiago Bucaram, director del Instituto de Economía, de la Universidad San Francisco de Quito. Junto a él, tres expertos más analizan la economía dependiente del petróleo y el giro de timón que hay que hacer. Bucaram explica que la economía del país dependía solo un 30 % del ingreso fiscal, hasta unos años atrás.

Muchos expertos como Francisco Alemán, profesor de Espae, invitan a ver al Ecuador a largo plazo y en la historia. Porque para planificar mejores días hay que ver en qué no se ha cambiado. Al ver la foto de Ecuador en 1990 se ve a un país que exportaba petróleo, banano, camarón, cacao, café y en la actualidad se sigue vendiendo, de forma significativa, los mismos productos.

¿Por qué? Alemán indica: “lo que desarrolla a una sociedad es el conocimiento; pero no el directo, sino el tácito que crea nuevos productos”.

¿Cuál fue el efecto en la economía el depender del crudo? En las perspectivas económicas 2016 de Espae, Xavier Ordeñana dice que en los últimos 15 años el promedio de crecimiento económico del país ha sido de un 4 %.

Pero la bonanza petrolera terminó y José Carvajal, exgerente de CEPE (Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana), en el Gobierno de Jaime Roldós, destaca que el país tiene que salir de ser dependiente de las materias primas y construir su economía con la exportación de productos con valor agregado.

“Por eso es importante apoyar el cambio de la matriz productiva de una forma inteligente y no solo en la lírica”, resalta.

¿Ahora, cuál es la salida?

Según Bucaram, queda hacer una reingeniería de gastos, que implica reducir el gasto fiscal. Priorizar el gasto, reducir el cobro de los impuestos y llevar adelante la flexibilización laboral. ¿Por qué? Bucaram agrega que el Gobierno aceptó que los ingresos petroleros este año serán cero. Los únicos ingresos que se recibirán es a través de impuestos, los cuales nacen de la actividad económica privada y por lo tanto hay que reactivar a este sector y evitar la recesión.

Pero hay temor de que exista una depresión global, ya que EE. UU. podría entrar en deflación. El país norteño aún no se recupera de la crisis del 2007-2008. Y esa desaceleración puede contagiar a toda la economía mundial, a través de una recesión. Además, algunos países pueden entrar en default y eso generaría un problema más en el mercado financiero. “Si es que esto no se da, para el cuarto trimestre habrá una recuperación de precio del petróleo”, manifiesta Bucaram.

¿Si hipotéticamente se da lo peor, qué salida queda?

Primero hay que sincerar las cifras de la economía. Transparentar las cifras del Seguro Social. Saber cuánto ha sido la preventa del petróleo, cómo se han hecho las preventas del crudo a China, con qué interés, a qué plazo, dicen los expertos.

Además, se debe reactivar al sector privado y para ello hay que reducir los impuestos, eliminar el pago del anticipo del Impuesto a la Renta y aplicar la flexibilización laboral. El Gobierno también debería acercarse al Fondo Monetario Internacional para abrir la puerta a un financiamiento, que será necesario.

A LA CARTA