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La etiqueta de whisky escocés, una práctica desleal por jubilar

La Superintendencia de Control de Poder de Mercado ordena a licor nacional retirar la denominación de origen. La medida es parte de sus 522 expedientes

03 ene 2017 / 00:02

No cualquier whisky puede tener la denominación de escocés, así como no todo sombrero de toquilla puede presumir de que fue elaborado en Montecristi, Manabí. Son dos ejemplos de origen que permiten captar por qué la Asociación del Whisky Escocés denunció ante la Superintendencia de Control de Poder de Mercado a la Licorera Ecuatoriana Liverzam.

El gremio puso en evidencia que un whisky elaborado en el país estaba utilizando en su etiqueta la palabra scotch (escocés) sin serlo y como consecuencia de ello la autoridad prohibió que el licor River House siga usando la denominación scotch. El caso toma relevancia con la vigencia del acuerdo comercial con la Unión Europea, el cual respeta la denominación de origen.

La Asociación puso en conocimiento de la autoridad que la Licorera Ecuatoriana Liverzam ha violado las disposiciones contenidas en los literales 1, 2, 3, 6 y 9 del artículo 27 de la Ley Orgánica de Regulación y Control de Poder de Mercado, “es decir por haber incurrido en actos desleales confusión, engaño, imitación, explotación de reputación ajena y violación de normas técnicas que le confieren una ventaja competitiva significativa”.

La Asociación destacó en su denuncia que la empresa ha podido prevalecer en el mercado ecuatoriano confundiendo a los consumidores sobre el producto River House. De acuerdo con los análisis del Laboratorio LASA y The Scotch Whisky Research Institute, el producto no es un whisky escocés.

Otra evidencia que está en la resolución de la Superintendencia es que Liverzam no ha realizado desde hace más de dos años la importación de la malta escocesa, “que es el ingrediente principal para la elaboración de su producto denominado River House Blended Scotch Whisky; en ese sentido, surge la duda sobre la naturaleza sobre el origen que se invoca en la etiqueta”. Mientras siguen las investigaciones la Superintendencia ordenó las siguientes medidas preventivas:

La empresa Liverzam en 15 días tenía que suspender la comercialización del producto con la etiqueta River House Whisky con la denominación Scotch y retirar del mercado el producto con dicha etiqueta.

El caso no es aislado. En cuatro años de trabado de la Superintendencia se han investigado 177 prácticas desleales. El año pasado uno de los ejemplos más relevantes fue que la palabra light salió de las etiquetas de un sinnúmero de productos. Tras las debidas investigaciones se determinó que no se cumplía con los requisitos determinados para decir que ese alimento industrializado era light. En algunas etiquetas se optó por indicar el porcentaje del valor energético. En otras, solo se omitió la palabra, como ocurrió con los aceites.

Pero hay muchas otras acciones que la ley no permite, como el abuso de poder de mercado, acuerdos y prácticas restrictivas. Desde 2012 hasta agosto de 2016 la institución de control ha tramitado 522 investigaciones, con el objetivo de asegurar un mercado justo y que los derechos de los clientes no se violen.

A LA CARTA