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La obra pública pagada se comprime a la mitad

El rubro se contrajo por caída del precio del crudo Los pagos por la preventa petrolera subieron de $ 1.000 a $ 2.400 millones

24 feb 2016 / 16:01

    Ecuador empezó a vender por adelantado un crudo que aún no extraía. Es como pedir el sueldo anticipado. Todo con el fin de conseguir dinero en el presente y luego pagarlo con el “oro negro”. Claro, más los intereses respectivos.

    Pero el tiempo pasa y la deuda crece. Así se ve que en el 2014, cuando el Estado cerró sus libros, las ventas anticipadas de petróleo sumaban 1.004 millones, pero a diciembre de 2015, ese valor se infló a $ 2.404 millones. Antes esos tratos eran solo con China, pero otro financista no tradicional, Tailandia, se unió.

    Como el petróleo bajó de precio, en teoría, se necesitan ahora más barriles para cumplir con los pagos a los asiáticos, es decir, quedan menos disponibles en las perchas de Petroecuador para exportar e incluso rentar.

    Con menos rentas, incluidas las que llegan por impuestos, el Gobierno se ha visto presionado a reducir la obra pública, además de que, como es sabido y admitido, hay pagos atrasados a constructores o proveedores. Tal cual dijo el Ejecutivo sería la variable de ajuste. De acuerdo con la ejecución presupuestaria, a fines de diciembre pasado, la obra pública devengada estuvo por los 1.273 millones de dólares; pero un año antes, en diciembre de 2014, esa cifra era mucho más bondadosa: $ 2.129 millones. Y eso que al inicio de 2015 se presupuestaron $ 3.667 millones. Y la obra pública, efectivamente pagada, cayó a la mitad (de 2.004 millones a 1.007 millones). Lo que sí han subido son los gastos en personal (burocracia), aunque menos por los bienes y servicios para atender las necesidades estatales. Al menos el 2015.

    El Ejecutivo trabaja en formas para financiar el déficit fiscal. Y la ayuda ha venido de casa. Según el exministro de Finanzas, Fausto Ortiz, el Banco Central de Ecuador (BCE) está invirtiendo el grueso del dinero que custodia, y que pertenece a gobiernos seccionales (municipios y prefecturas), así como al Seguro Social y a los bancos, en papeles estatales. “La inversión del BCE en el Gobierno central aumentó 779 millones de dólares, al 19 de febrero, lo que representa el 99,8 % del financiamiento al Presupuesto General del Estado en lo que va de 2016”, indica.

    Más allá de las fórmulas que se barajan para darle paños de agua tibia a la economía que parece tener más fiebre, un grupo de analistas pide reducir el gasto público (burocracia), y no la inversión pública (obra), esta última es intensiva en mano de obra. El Gobierno, en cambio, prefiere mantener su plantilla.

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