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Los combatientes del EI retienen a civiles en Mosul

Irak pide más ayuda, mientras Europa teme por el regreso de yihadistas. La batalla provocaría crisis humanitaria, según ONU

19 oct 2016 / 00:02

La ciudad iraquí de Mosul está envuelta en una densa nube negra, que cubre sus calles desiertas, mientras la población se debate entre la esperanza de que termine el régimen de los yihadistas y el temor por la ofensiva que viene.

Un día después de que comenzara la operación militar para arrebatar al grupo Estado Islámico (EI) su último gran bastión en Irak, Mosul, prosiguieron ayer acompañados de bombardeos aéreos.

Las tropas iraquíes, unidades antiterroristas y de la Policía, con la cobertura aérea de la aviación gubernamental y de la coalición internacional liderada por EE. UU., avanzaron en los frentes sur y este, informó la Jefatura de las Operaciones para la Liberación de Nínive, de la que Mosul es capital.

La III división del Ejército logró liberar varias aldeas al este de Mosul, después de haberlas asediado en una “operación sorpresiva”, en la que mataron a decenas de combatientes del EI, según el mando militar.

El administrador de la comarca, Jaled Yaru, informó que las aldeas de Al Shura fueron sometidas a un intenso bombardeo por parte de la aviación de guerra nacional y de la coalición internacional; y que los extremistas han instalado artefactos explosivos en todas las localidades y carreteras de la región, por lo que el avance de las tropas hacia su centro será “muy difícil”.

En tanto, los combatientes del EI impedían ayer que civiles abandonen Mosul y los utilizaban como escudos humanos, en el segundo día de la batalla por esta ciudad del norte de Irak, dijo el Pentágono.

“Sabemos que los están utilizando como escudos humanos, absolutamente”, dijo a la prensa el portavoz del Pentágono, capitán de navío Jeff Davis.

Autoridades y agencia de ayuda se preparaban para que un masivo flujo de civiles abandone Mosul conforme avancen los combates.

El presidente Barack Obama advirtió ayer que “Mosul será una batalla difícil. Habrá progresos y habrá retrocesos”.

Recordó que “tal vez haya un millón de civiles que aún viven ahí. Más allá de expulsar al EI, nuestro foco está en la seguridad y en la ayuda humanitaria para civiles que huyan de los combates”.

El vocero de Naciones Unidas, Stephane Dujarric, dijo que se estima que unas 200.000 personas podrían ser desplazadas en las primeras semanas de la ofensiva, cifra que podría aumentar a un millón en el peor escenario.

El EI prometió la “derrota” de Estados Unidos en Irak en un vídeo difundido por su agencia de propaganda al día siguiente del inicio de la ofensiva para reconquistar Mosul, último bastión de los yihadistas en el país.

Uno de los yihadistas, enmascarado, promete la derrota en Irak de Estados Unidos, que dirige la coalición internacional que respalda a las fuerzas iraquíes en su lucha contra el EI.

El ministro de Exteriores iraquí, Ibrahim Al-Jaafari, llamó a la Unión Europea (UE) y la comunidad internacional a proporcionar más apoyo para costear la liberación de Mosul y hacer frente a sus consecuencias.

Naciones Unidas se mostró ayer en alerta máxima, pero sin fondos suficientes para hacer frente una “larga y compleja” crisis humanitaria consecuencia de la liberación de Mosul del yugo del EI.

Los europeos temen que si las fuerzas iraquíes recuperan Mosul, se acelere el regreso de yihadistas al continente, aumentando la amenaza de atentados, declaró el comisario europeo de seguridad, Julian King, al diario alemán Die Welt.

A LA CARTA