lunes, 05 diciembre 2016
23:15
h. Última Actualización

¿Querrá ganar Lenín?

01 dic 2016 / 00:00

    No se sabe exactamente cuál es la característica de la campaña de Lenín. A veces luce como que no quisiera ser presidente. Habla poco, de pocas frases y exponiéndose al mínimo al público electoral. Otras veces se atreve a emitir comentarios acerca de ciertas obras del gobierno, y luego que le contradice Correa, se queda callado. Últimamente, usa un lenguaje de dolor, aflora resentimiento y asombro al referirse a la campaña de la oposición. Campaña a la que califica como la peor que ha visto en estos últimos años. Dice que se escuchan cosas miserables, lo dice afectado. Así luce.

    Sorprende que se victimice y que descalifique, generalizadamente, a todos los opositores. No ha sido su estilo. Lenín se sorprende de la agresividad de cierta oposición. Me pregunto cómo habrá librado la impresión cuando Correa, su líder, insultó a medio mundo mientras fue su vicepresidente. Ojalá la Historia nos cuente algún día cómo pudo manejarse dentro de Carondelet. Su imagen es lo mejor que tiene Alianza PAIS y por eso es candidato. Creo que muchos lo piensan así. Hablar de Alianza PAIS, es hablar, entre otras cosas, de un partido que por dentro empezó a resquebrajarse desde hace ya algunos años. De esas fisuras sobresale Glas, alrededor de quien giran dudas sobre actos de corrupción y a quien Correa le ha manifestado una gran confianza, lo que no ha hecho con Lenín. Pero la cosa es que son compañeros, binomio. Con muchas cosas que no lucen armónicas.

    Tampoco se sabe cómo manejará sus relaciones con la Asamblea en el muy probable caso que no obtengan la mayoría. Cuál será su estrategia de comunicación con asambleístas no alienados al régimen. Lo que tampoco se sabe, y creo que es lo peor, es que si gana la presidencia ¿cuánto tiempo ejercerá la primera magistratura? ¿Es posible que dentro del pacto exista el acuerdo de su renuncia para que Glas asuma el poder?

    Tantas inquietudes nos empujan a la certeza que es un silencio deliberado, tal vez por el sinsabor interno que arrojan las últimas encuestas y por los espacios que se arranchan para permanecer en el poder. En todo caso, a veces Lenín luce como que no quisiera ganar las elecciones. ¿En el fondo será que desea que eso suceda?

    colaboradores@granasa.com.ec

    TE RECOMENDAMOS
    A LA CARTA