Desmienten video de niños haciendo juramento por Daniel Noboa junto a Erik Prince
Un mensaje fraudulento enviado hacia directores educativos ordenó el acto cívico. La ministra Gilda Alcívar rechazó el hecho y puso ya la denuncia

La ministra Gilda Alcivar emitió un comunicado tras la viralización de imagenes de menores jurando por la seguridad de Daniel Noboa y Erik Prince.
Presunto juramento a Noboa y Prince
- Una cuenta no oficial de Gmail exigió el evento político a rectores en Guayaquil y Quito.
- Autoridades gubernamentales presentaron una denuncia formal ante las instancias judiciales.
- El material audiovisual difundido exige lealtad hacia la compañía de seguridad Blackwater.
El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura catalogó como un engaño la instrucción que obligó a estudiantes a recitar proclamas políticas a favor del presidente Daniel Noboa y del empresario estadounidense, Erik Prince . La medida, que quedó registrada en grabaciones difundidas este 16 de junio de 2026, fue orquestada mediante la suplantación de identidad institucional, según denuncia el Gobierno.
Trámites y servicios
Vacaciones en Ecuador 2026: fechas del calendario escolar en la Costa
Génesis Parrales
Origen del acto cívico fraudulento
El origen de la vulneración radica en una directriz enviada a los directores de diferentes planteles escolares en Quito y Guayaquil. El documento adjunto exigía la lectura de consignas, la colocación de afiches en las instalaciones y el envío de evidencia fotográfica del cumplimiento de la disposición.
La titular de la cartera de Estado, Gilda Alcívar, detalló que las órdenes se emitieron desde la dirección de correo electrónico formacion.docente.education.gob.es@gmail.com. Este canal usurpó los nombres de la Dirección de Formación Continua y del Viceministerio de Gestión Educativa para lograr que las autoridades académicas acataran el requerimiento.
En los registros audiovisuales que detonaron la alerta, se observa a grupos de alumnos repitiendo una frase preestablecida que vincula al jefe de Estado con la firma de seguridad privada Blackwater.
Ante la materialización del hecho en las aulas, la funcionaria descartó cualquier aval oficial y confirmó la presentación de una denuncia para iniciar el rastreo de los responsables informáticos.