Javier López Narváez es autista.
Javier López Narváez es periodista, músico y mago; es activista por la visualización de las personas con autismo.Gustavo Guamán/ EXPRESO

Autismo: un diagnóstico, aún en la adultez, puede cambiar vidas

A los 34, 40 y 25 supieron que tenían TEA; el 2 de abril es el Día Mundial  

En el 2021, Esther Gualtieri, quien ahora tiene 37 años, dio con lo que le pasaba: es autista. Desde pequeñita se sentía rara, le costaba mucho hacer amigos; y en la adolescencia, conservarlos. Así que aprendió a enmascarar sus “rarezas”, como les llama. Por ejemplo, fingir que le interesaban las Spice Girls y hasta hoy pretender que hace contacto visual sin mirar a los ojos, sino a las cejas.

Colegio Manuela Cañizares, Quito

El temor se instala en los colegios del Ecuador: violencia, extorsiones y drogas

Leer más

Las señales del autismo

Pese a que siempre fue vista como alguien diferente, ella ‘sobrevivió’ a los ambientes escolares. Ya adulta obtuvo lo que denominan un diagnóstico tardío de autismo. Lo peculiar de su historia es que empezó a sospechar lo que podría tener cuando la maestra de su hijo mayor dio la voz de alarma: se aísla, no tolera el ruido, le cuesta regularse emocionalmente, entre otras conductas que dijo eran “disruptivas”.

Sus tres hijos, que hoy tienen 14, 8 y 6 años, fueron diagnosticados. Ella acudió a un especialista del Ministerio de Salud y le dijo que no podía ser autista porque era independiente y tenía hijos. Investigó, incluso se unió al grupo de Facebook ‘Pregúntale a los adultos autistas’. Y finalmente, en consulta privada con un neuropsicólogo, confirmó su cuadro.

Lo que dice la OMS

Desde el 2007, cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo. Uno de cada cien niños tiene un trastorno del espectro autista (TEA), según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, del 2023, indica que en uno de cada 36 niños de 8 años se ha identificado TEA. Se trata de una condición del neurodesarrollo, que incide en cómo se comunican, interactúan y aprenden.

"Somos gente rara"

Javier López Narváez, de 42 años, confirmó que es autista a los 40. Él explica su condición señalando que es como tener un sistema operativo diferente instalado en el cerebro. Otro tipo de cableado cerebral, que hace que perciban y reaccionen ante los estímulos del mundo de una manera completamente distinta. Él es periodista y licenciado en Música. Así que podría pensarse: ¿para qué buscó un diagnóstico de adulto, si logró sortear las dificultades en la infancia?

“El diagnóstico me ayudó a estar vivo”, responde Javier, quien no creía que pasaría de los 40 años. Él es un caso de doble excepcionalidad: además de ese cuadro, tiene altas capacidades. Busca visibilizar el autismo. Interpreta una canción llamada ‘Somos gente rara’, en la que se presenta como “el invisible, quien no ríe cuando está contento... / de niño me tachaban de tonto y loco / y a los 10, de que era fantasioso, el callado, el rarito de la foto, somos gente rara”. En ella también cuestiona que no se hable de las neurodivergencias.

¿Eres neurotípico?

En 1998, la socióloga australiana Judy Singer habló de neurodiversidad como sinónimo de biodiversidad neurológica o cerebros que no funcionan igual. Se calcula que el 20 % de la población tiene autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), dislexia, etc. El resto son “neurotípicos” o con funcionamiento estándar.

Autismo

Asociación de apoyo a personas con autismo rechaza uso político de esa condición

Leer más

Adaptaciones laborales

Mirka Torres, de 26 años, se graduó de médica hace tres. Y obtuvo el diagnóstico de autismo el 29 de febrero del 2024. Se ha dedicado a investigar sobre el TEA. Comenta que menos del 10 % de las personas con autismo están empleadas y solo el 10 % tiene trabajos que se adaptan a sus condiciones. Aunque resalta que su productividad es mayor que las personas neurotípicas. Ella aboga por las adaptaciones laborales

Al tener también altas capacidades, pudo avanzar en sus estudios en la Universidad de Riobamba. Además, en casa su padre y su entorno no le hicieron sentir como “un bicho raro sino como alguien excepcional”. Pero en el último tramo para graduarse como médica, en el internado, en las guardias hospitalarias, con turnos largos y las clases, vivió algo más que un ‘burnout’ o agotamiento a causa de tantos estímulos. Al buscar qué tenía, le hablaron de trastorno límite de personalidad incluso. “Es la nueva ‘histeria’, con la que nos señalan a las mujeres”. Adaptó un test y se sorprendió al ver los resultados. Así que dio con un especialista.

¿Por qué los autistas no ven a los ojos?

¿Por qué los autistas no ven a los ojos o por qué se dice que no les gusta que les toquen o abracen? Javier López anota que ellos procesan los estímulos de forma secuencial, por separado, en su cerebro: lo que llega al oído, vista, olfato o gusto. Mientras que el resto lo hace en paralelo, al mismo tiempo y rápido. 

“Los neurotípicos filtran los estímulos, pueden seguir una conversación y ‘apagar’ lo que pasa alrededor, como por ejemplo el sonido de la música de la radio. A los autistas nos cuesta un montón, recibimos demasiada información y nos sobreestimulamos. Es como que tenemos un solo canal”, explica Esther, venezolana que vivió en Ecuador durante ocho años y hace cuatro meses se instaló en Estados Unidos, con su esposo y sus tres hijos.

Mirka nació en Latacunga. En una ocasión intentó pasar de la Universidad de Riobamba a la de Quito, pero no lo logró y al final del día en que viajó para hacer el trámite se sintió más tranquila. “Fue insufrible subir al ‘trole’ con tanta gente, oír los pitos de tantos autos, estar pendiente de la velocidad de los vehículos, al intentar pasar la calle”.

Dato

Hay tres tipos de autismo, que se diferencian por el nivel de apoyo que requieren. Puede combinarse con altas capacidades o dislexia, etc.

¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBITE AQUÍ!