
Familias de niños desaparecidos responden a militares: esto dice la defensa
Familias exigen respuestas mientras militares implicados se preparan para enfrentar la justicia
La desaparición de cuatro niños en el sector Las Malvinas, en Guayaquil, mantiene al país en vilo. Ismael Arroyo, Josué Didier (14 años), Nehemías Arboleda (15 años) y Steven Medina (11 años) fueron vistos por última vez el 8 de diciembre, tras ser detenidos por presunto personal militar. Desde entonces, sus paraderos son un misterio, y las versiones de los involucrados han generado más preguntas que respuestas.
La última vez que fueron vistos
Las cámaras de seguridad captaron el momento en que los menores fueron subidos al balde de una camioneta, supuestamente de las Fuerzas Armadas, cerca de un centro comercial.
Según testigos, los niños se encontraban en el lugar cuando los uniformados intervinieron tras recibir una alerta por un supuesto robo.
El operativo tomó un giro inesperado cuando, en lugar de ser entregados a las autoridades competentes, los menores desaparecieron sin dejar rastro. Este hecho ha derivado en una investigación judicial, así como en una indagación interna por parte de la institución militar.
La versión de los militares
Dos militares, que participaron en el operativo, dieron su versión de los hechos en una entrevista con el medio digital La Posta, bajo anonimato. Según ellos, acudieron al lugar tras una denuncia de robo hecha por ciudadanos cercanos al centro comercial.
Los uniformados relataron que tenían la intención de trasladar a los menores a la Unidad de Vigilancia Comunitaria (UVC) de Virgen de Fátima, pero aseguraron que no lo hicieron debido a una nueva alerta en la vía a Taura, donde cerca de 100 personas obstruían el tránsito.
En ese tramo, según su testimonio, los menores ayudaron a despejar un camino bloqueado por un árbol caído, tras lo cual pidieron ser liberados.
"Ellos nos aseguraron que conocían la zona y prometieron no volver a hacerlo. En ese momento, se tomó la decisión de dejarlos ir", explicó uno de los militares.
Fernando Bastías, abogado de dos de las familias afectadas y miembro del Comité por la Defensa de los Derechos Humanos, señaló que las declaraciones de los uniformados ya están en manos de la Fiscalía, que determinará responsabilidades en este caso calificado como desaparición forzada.
Además Bastías insistió que el esclarecimiento de los hechos es crucial para garantizar justicia. A más de dos semanas de la desaparición, las familias continúan en una angustiosa espera.
Asimismo, la audiencia para la formulación de cargos contra los 16 militares involucrados en el caso ha sido programada para el 31 de diciembre, a las 10:00, en la Unidad Judicial Sur de Guayaquil. El proceso estará a cargo del juez de Garantías Penales, Dennis Ugalde.
Este caso, que ha conmocionado a todo Ecuador, pone en la palestra la necesidad de transparencia en las acciones de las fuerzas de seguridad y un llamado urgente a reforzar los mecanismos de protección de derechos humanos.
Mientras la Fiscalía avanza con las investigaciones, las familias de los niños desaparecidos exigen respuestas concretas. Este caso continúa siendo monitoreado por organismos de derechos humanos y la ciudadanía, quienes esperan que la verdad salga a la luz para que prevalezca la justicia.
Para seguir leyendo EXPRESO sin restricciones, SUSCRÍBETE AQUÍ.