
La melodía que Japón entona cada tarde a las cinco y prueba sistema de alertas
Una red de altavoces se ubican en postes de cada rincón de este país asiático
Una pausada melodía resuena religiosamente cada día a las cinco de la tarde en todos los rincones de Japón. Es el conocido como 'goji no chaimu' o "timbre de las cinco" y, a la vez que indica a los niños la hora de regresar a casa al atardecer, sirve como prueba diaria del sistema nacional de alertas.
Altavoces sostenidos por postes de varios metros de altura en calles de todo el país entonan cada día con puntualidad una calmada cancioncilla a modo de testeo de la red con la que Japón comunica avisos a la población en caso de desastre natural, lanzamientos de misiles u otros incidentes, además de transmitir información de interés público.
El archipiélago puso a funcionar este sistema de megafonía para transmitir informaciones tras el terremoto de Niigata de 1964, que dejó 36 muertos y desaparecidos y 385 heridos, según datos del Servicio Geológico de los Estados Unidos.

REACCIÓN ANTE POSIBLE SISMO
Ahora, los altavoces anclados hace 60 años en las calles de todos los municipios nipones replican también las advertencias del moderno J-Alert, la tecnología satelital que desde 2007 permite al país guiar a la población en caso de desastre y que administra y opera la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres (FDMA, por sus siglas en inglés), que también utiliza los teléfonos móviles de la ciudadanía como medio para dar indicaciones.
Lejos de rimbombar durante las comprobaciones diarias del sistema la sirena que oiría la población ante, por ejemplo, un terremoto, un tsunami o el lanzamiento de un misil desde Corea del Norte, los altavoces hacen sonar cada tarde durante unos 30 segundos apacibles melodías que en gran cantidad de ciudades y pueblos tienen forma de canción infantil.
Un frecuente "timbre de las cinco" es la tonadilla 'Yuuyake Koyake' del compositor japonés Shin Kusakawa (1893-1948), cuya letra arranca así: "El atardecer es el final del día, suena la campana del templo de la montaña. De la mano, volvamos a casa junto con los cuervos".
Si bien el 'goji no chaimu' tintinea en la mayoría de enclaves nipones una vez por día a las cinco de la tarde, la frecuencia y el momento de los ensayos varían. En invierno, algunos tonos se adelantan a la vez que lo hace el anochecer.
UNA TECNOLOGÍA DE VANGUARDIA
El primitivo aspecto de los postes sobre los que se alzan los megáfonos que transmiten el eco del 'goji no chaimu' contrasta con la avanzada la tecnología que los debe hacer sonar con sonidos de alarma o instrucciones de evacuación, entre otras indicaciones, en caso de catástrofe.
En cuestión de segundos, el J-Alert permite al Gobierno transmitir avisos a las autoridades locales y hacer sonar los megáfonos con advertencias que llegan a los ciudadanos en hasta cinco idiomas: japonés, inglés, mandarín, coreano y portugués.
Según el manual de la FDMA sobre el sistema, en caso de lanzamiento de misil, la megafonía emitiría un sonido de sirena de protección civil durante 14 segundos; un timbre sonaría en un eventual de terremoto; y una sirena similar a la de un camión de bomberos indicaría riesgo de tsunami.
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