En sus iglesias, Pinllo conserva su pasado
Su construcción data de 1860. Se hizo en honor al Señor del Consuelo
La parroquia Pinllo es una de las más antiguas de Ambato (Tungurahua), donde se conserva la historia de sus iglesias. La primera es antigua, cuya construcción se cree fue realizada en 1860. A pocos metros está la moderna infraestructura donde los feligreses regularmente asisten a las liturgias, explica el presidente del Gobierno parroquial, Ramiro Miniguano.
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Leer másEsta particularidad obedece a la necesidad de conservar la joya arquitectónica en las mejores condiciones posibles para que resista al paso del tiempo y sus puertas se abren cuando algunos feligreses desean realizar matrimonios, renovación de votos y primeras comuniones; mientras que en la construcción vanguardista se efectúan las misas dominicales, confirmaciones y todo tipo de sacramentos.
La estructura de la iglesia patrimonial es de cangagua, pishilata y madera de capulí y eucalipto. El techo fue elaborado a base de carrizo, que semeja un enorme tejido que está cubierto por teja.
Con el pasar del tiempo se incrementó la población y con ella la fe en su patrono, el Señor del Consuelo, cuya celebración religiosa se realiza masivamente en febrero y coincide con los carnavales. Los priostes decidieron construir el nuevo templo con dinero del pueblo en 1986.
En el interior de la antigua arquitectura están imágenes religiosas pertenecientes a la época de la Colonia y cuadros que llegaron desde Roma. Los altares fueron tallados a mano.
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Leer másSe conoce que la imagen del Señor del Consuelo llegó desde Roma, pero al no tener un sitio donde podía ser venerado se generaron dos ofrecimientos del fundador de Pinllo, José Esteban Ramos y de Juan León Mera, del sector Atocha.
A manera de competencia se pusieron a construir las iglesias en sus respectivos terruños con el compromiso que el primero en terminar colocaría en el altar al patrono para adorarlo.
La decisión
Los trabajos que se ejecutaban en Atocha, por parte del escritor ambateño Juan León Mera, para la construcción de una iglesia en honor al Señor del Consuelo, estuvieron adelantados, pero por el peso de las tejas, la cubierta se cayó. En esas circunstancias la construcción que comandaba José Ramos en Pinllo terminó primero, desde entonces los moradores consideran que fue milagro que la imagen deseara quedarse en este terruño.