
Los sistemas de asistencia a la hora de conducir plagan el mercado automotriz
En Ecuador la oferta de vehículos inteligentes crece con la ADAS.
Señalética clara, específica y bien ubicada, sumado a una mayor exigencia, son las clave para que algunos Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor (ADAS, por su sigla en inglés) funcionen de manera adecuada en calles y carreteras del país, todo con el objetivo de fortalecer la conducción automatizada, una tendencia mundial actual de los fabricantes.
Diego Quezada, profesional ecuatoriano de la industria y experto en electrónica, comenta que la asistencia de permanencia en determinado carril, esa que hace vibrar el volante para indicar alguna desviación, no sería posible si la calzada de alguna vía no está correctamente pintada.
Sucede igual cuando se activa el sistema de velocidad crucero inteligente, ese que permite programar la aceleración del auto hasta determinado límite. “Si los indicadores que están en las vías no son correctos o visibles, la velocidad tampoco funcionará de manera correcta”, refiere Quezada.
Entre los componentes del ADAS están los radares, sensores ultrasónicos, cámaras, control electrónico, software, las redes de navegación GPS, algoritmos y los llamados LiDAR, que son los más usados por ahora en Ecuador.
Esta última tecnología consiste en rayos láser que, mediante el encendido de luces colocadas a un costado de los retrovisores, alertan la cercanía con otro vehículo o un peatón.
Los inicios de este tipo de sistemas

Fue en el año 2008 cuando Volvo activó un radar y una cámara, lo que se consideró el primer asistente de frenado autónomo de emergencia que se accionaba ante cualquier obstáculo en la vía, si es que el conductor no tenía alguna reacción inmediata.
Actualmente el automóvil considerado con mayor número de sensores es el SUV de la marca Avatr 11, que posee 35 en total, entre ellos tres LiDAR, 13 cámaras de alta resolución, seis radares de ondas milimétricas, 12 sensores ultrasónicos y una cámara para monitorear al conductor.
Bruno Carranza, conocedor del desarrollo de la tecnología en el área automotriz, refiere que en la actualidad todos los vehículos deben estar equipados con el sistema ADAS, para la prevención de accidentes de tránsito, “porque la meta es bajar índices de siniestros generados por irresponsabilidad de los conductores o peatones”.
No obstante, se atreve a concluir que eso no quiere decir que “nada va a suceder”, ya que las cifras de accidentes siguen siendo muy elevadas, por la inseguridad vial, sobre todo, por el uso del teléfono celular.
En Ecuador, sostiene Carranza, las marcas globales cuentan con sistemas ADAS en sus vehículos, lo que muchas veces encarece el producto, pero “nada está por encima de la seguridad y la vida de las personas”.
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