
Canchas de pádel en Urdesa: la nueva disputa ambiental entre Gobierno y Municipio
La obra se encuentra paralizada por señalamientos de tala de mangle rojo
La construcción de un parque municipal con canchas de pádel en la ciudadela Urdesa se ha convertido en el epicentro de una nueva disputa ambiental y política entre el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), ente del Gobierno Nacional, y el Municipio de Guayaquil, liderado por Aquiles Álvarez. La obra está paralizada y las acusaciones vuelan de lado y lado. Aquí te explicamos la cronología de esta polémica.
Los mangles rojos de la discordia
Todo comenzó de manera formal el 16 de mayo de 2024, cuando el Municipio de Guayaquil obtuvo el Certificado Ambiental No. GADPG-SUIA-2024-CA-0336, emitido por la autoridad ambiental provincial competente en ese momento, para la "Construcción de Parque Recreativo y Canchas Deportivas de Pádel Municipales en la Ciudadela Urdesa".
Según el Municipio, este permiso se obtuvo antes de iniciar los trabajos.
Sin embargo, iniciada la construcción, ocurrió un hecho clave que cortó los avances de la obra. Personal técnico del Ministerio realizó una inspección en el sitio, y evidenció "la afectación a aproximadamente 10 árboles de manglar rojo (Rhizophora mangle), que fueron talados indebidamente" por una contratista municipal.
El Municipio de Guayaquil también tiene su versión de los hechos: Según Isabel Tamariz, directora municipal de Ambiente, durante los trabajos, se detectaron mangles caídos. Se solicitó una inspección al MAATE y se obtuvo una autorización oficial únicamente para realizar una "poda técnica" de esos árboles afectados. Niegan enfáticamente haber realizado una tala.
La obra municipal de construcción de un parque y canchas de pádel en Urdesa cuenta con permiso ambiental desde mayo de 2024, obtenido antes de iniciar los trabajos.
— Isabel Tamariz M. (@isabel_tamariz) April 3, 2025
Ante la presencia de mangles caídos, se solicitó inspección y se obtuvo autorización oficial para una poda… pic.twitter.com/P0ud8elHHE
Paralización de la obra
El 24 de enero de 2025, se emitió el "Auto Inicial" del Procedimiento Administrativo Sancionador No. 030-2025-MAATE-DZS-URVS contra el Municipio de Guayaquil, como presunto responsable de infringir la normativa ambiental (específicamente el Art. 318, numeral 4 del Código Orgánico del Ambiente).
Desde finales de enero de 2025, la obra fue suspendida por orden de la autoridad ambiental y permanece así hasta la fecha.
La tensión escaló cuando el alcalde Aquiles Álvarez, durante su enlace radial del 2 de abril, se refirió al tema afirmando: "El Ministerio del Ambiente, con las ganas de molestar a Guayaquil por una ramita que vio en la obra que va al manglar, nos ha suspendido la obra por cinco meses".
El mismo día, el MAATE emitió un comunicado oficial rechazando categóricamente las declaraciones del alcalde. Aclararon que sí identificaron la "tala indebida" de 10 mangles y recalcaron que "la destrucción del manglar no es un tema menor ni una 'ramita'", sino la afectación a un ecosistema frágil y protegido legalmente por su importancia ecológica. Calificaron de "inaceptable" que una autoridad minimice el impacto o ignore la normativa.
El Municipio, a través de su directora de Ambiente, rechazó el "uso político de procesos técnicos". A esto siguió la explosiva respuesta del alcalde Álvarez en redes sociales, acusando directamente al Ministerio y al Gobierno de tener la obra paralizada por "odiar a Guayaquil" y calificando a la administración actual como "el peor Gobierno de la historia".
Bien, Isabel.
— Aquiles Alvarez Henriques (@aquilesalvarez) April 3, 2025
A la gente de Urdesa que espera con ilusión sus canchas de pádel y parque, sepan que el Ministerio de Ambiente, de el peor Gobierno de la historia, tiene la obra paralizada hace meses.
ODIAN A GUAYAQUIL. https://t.co/NeSAx3qYe9
¿Qué sigue para las canchas?
Al día de hoy (03 de abril de 2025), la construcción del parque y las canchas de pádel en Urdesa sigue detenida. El proceso administrativo sancionador continúa su curso, mientras la disputa pública entre el Municipio de Guayaquil y el Ministerio de Ambiente sube de tono, dejando a los vecinos de Urdesa sin el espacio recreativo prometido y evidenciando, una vez más, las fricciones entre el poder local y el nacional en materia ambiental y de desarrollo urbano.