
Niños de Nueva Prosperina sembraron árboles en bosque protector de cerro El Paraíso
La actividad formó parte del vacacional que la Policía Nacional tiene en este sector del noroeste de Guayaquil.
Fútbol, excursión y baile fueron las actividades que aproximadamente 110 niñas, niños y adolescentes de Nueva Prosperina realizaron este lunes 24 de marzo en el bosque protector de cerro El Paraíso, ubicado en el norte de Guayaquil.
Hasta allá subieron los infantes con gorras y mochilas para disfrutar de la actividad que forma parte del vacacional que la Policía Nacional realiza en el distrito de Nueva Prosperina, uno de los más golpeados por la violencia criminal.

"Desarrollamos diferentes actividades, por ejemplo hoy nos tocó venir acá a cerro El Paraíso, hemos estado en parque Samanes realizando actividades deportivas y también se les ha dado instrucción formal, se les enseña cómo deben estar en una formación policial", explicó la subteniente Mabel Moreno, encargada de la Policía Comunitaria en este distrito.
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"Ha sido muy bonito porque hemos estado compartiendo, jugar en la cancha me pareció muy buena idea, lo de sembrar plantas me gustó mucho", comentó Eva Ruiz, de 12 años, quien visitó por primera vez este espacio natural desde cuyo mirador se aprecia sectores del norte y centro de la urbe.
Mientras ella compartía un refrigerio con sus compañeras, los niños mostraban la destreza que han adquirido jugando al fútbol. Las atajadas así como los remates eran celebrados mientras uno de los policías les daba tácticas de juego.
Alejar a los niños de los delitos, uno de los objetivos
"Esta actividad es muy sana y nutritiva para la conciencia, para alejarlos de los delitos, que los niños vengan e interactúen", destacó el ambientalista y especialista en agroecología y desarrollo sostenible, Xavier Salgado, quien preside la organización Medioambiente Sustentable.
Él guió a los niños hacia la parte alta del cerro para conocer sobre microclima, aves silvestres, flora y fauna. Además, aconsejó a los menores sobre el riesgo que implica hacer fogatas o dejar desechos que pueden ser reciclados. Tampoco se recomienda acudir con mascotas porque pueden alterar el ecosistema nativo.
Los infantes "se van a sus casas con un mensaje de paz y de trabajar en conjunto porque también se les habla de liderazgo", añadió Salgado. ´Él indicó que estos recorridos se hacen dos veces al año, el próximo será en verano. Mencionó que es necesario el apoyo de empresas privadas, una de las cuales les ayuda con hidratación.
"Estas actividades de seguro para ellos quedará grabada en sus mentes y corazones, también con un nuevo concepto sobre cómo se deben cuidar nuestros bosques, cómo plantar un árbol. Ya no va a ser actividad de ellos sino de toda su familia porque van a llegar a sus casas y contar que sembraron", destacó Mariana Burgos, dirigente del sector.
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Unas 15 especies de Samanes, Cascol y Guayacán fueron sembradas. Los niños participaron activamente cavando y colocando las plantas en el hueco que rodearon con piedras. Ayudaban a cargar herramientas y miraban sorprendidos a los insectos que encontraban entre la vegetación.

Cerca del mediodía, niñas y niños bajaron del cerro, acompañados por los policías. En el lugar quedaron las plantas sembradas pero en sus mochilas se llevaron el aprendizaje, la experiencia de siembra y los goles de su partido en medio del bosque.
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