El Registro Civil municipal solo casará en sus oficinas, por el coronavirus
El servicio a domicilio de la entidad del cabildo se abrió solo por dos meses y medio, tras el inicio del semáforo amarillo
Tras la decisión del COE cantonal de que no se realicen fiestas en las casas en el Puerto Principal, para evitar un rebrote del coronavirus, la Corporación Registro Civil de Guayaquil suspenden el servicio de boda civil a domicilio.
Guayaquil cierra filas al rebrote del virus
Leer másLos matrimonios se van realizar solo en las instalaciones de la entidad, desde mayo hasta la fecha se realizaron 90 matrimonios fuera de las instalaciones y en las oficinas, 788.
En las ceremonias que se realicen en las oficinas se deben cumplir con las medidas de bioseguridad como el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y la desinfección del calzado y de las manos.
#MásLeídas | Una una nueva ordenanza regirá en #Guayaquil para sancionar a los dueños de las viviendas que realicen fiestas. La multa es de un salario básico por cada amonestación. https://t.co/slQNhcwVsI
— Diario Expreso (@Expresoec) August 4, 2020
Las personas se pueden casar en la oficina que queda en el edificio Crillón, situada frente al Palacio Municipal; de lunes a viernes de 8:30 a 15:30. Los matrimonios también se podrán efectuar en la matriz que queda en la ciudadela Martha Roldós; de lunes a viernes de 09:00 a 16:30.
Desde que Guayaquil pasó a semáforo amarillo en mayo se reactivaron los matrimonios y el registro civil municipal abrió el servicio a domicilio, pero dos meses y medio después lo suspende hasta nuevas indicaciones del COE cantonal.
El registro civil municipal fue el único que abrió los casamientos a casa, dado que el Registro Civil de Ecuador se mantuvo realizando las bodas solo en sus oficinas, con la medida de que ingresen solo los novios y los dos testigos, cada uno utilizando mascarillas.
De esta manera las dos entidades se unen a ofrecer las bodas civiles solo en sus oficinas, para evitar que el dueño del domicilio sea multado, ya que están prohibidas cualquier reunión social en casa. Las personas que pasen por alto esta norma pagará una multa de un salario básico (400 dólares) si es por primera vez. Al insistir en la desobediencia se duplica el monto de la sanción económica.