Cartas de lectores: Debate entre el correísmo y la democracia

Salir del país, como ha ocurrido con cubanos y venezolanos, es duro

Luisa González fue preparada para atacar a Daniel Noboa desde el primer momento; fue la forma en que el partido de Rafael Correa la adoctrinó. Se declaró partidaria de Nicolás Maduro, lo que dice mucho. No deseamos un gobierno como el de Venezuela ni Cuba. Ya tuvimos a Correa de presidente, perdimos la libertad de expresión, atacó a la prensa, expulsó al periodista Emilio Palacio, a diario El Universo. No podemos olvidar eso.

Correa trató a la mujer de la peor manera, llamando a una periodista “gordita horrorosa” y a la señora que defendía la democracia “vieja pelucona”. A Nelsa Curbelo, de nacionalidad uruguaya, radicada en nuestro país, viviendo con sencillez, y quien cuidó al padre Gómez Izquierdo hasta su fallecimiento y que también rescató a jóvenes que habían delinquido dándoles herramientas para trabajar, Rafael Correa no le reconoció su labor y la sacó del medio, impidiéndole seguir con su voluntariado.

No queremos vivir bajo un gobierno tiránico en Ecuador. Daniel Noboa, presidente y candidato, no es un orador, pero es un político joven con grandes deseos de sacar adelante a su país. No necesitaría exponerse a la difícil tarea de gobernar un país ya marcado por el correísmo. Podría seguir con sus negocios familiares, honrando el nombre de su padre, que intentó ser presidente varias veces, y de su abuelo, Luis Noboa Naranjo, quien comenzó a trabajar a los 11 años. Daniel Noboa Azín vivió cerca de su abuelo, heredando su ética de trabajo honesto. Su madre, Anabella Azín, es médica y se dedica a la filantropía a través de Nueva Humanidad, brindando atención médica y apoyo a comunidades vulnerables. Su trabajo ha hecho una gran diferencia.

Ecuador necesita a Daniel Noboa Azín. Él tendrá que hacer cambios que favorezcan el gobierno, pero nos da tranquilidad, lo que Ecuador necesita. Pensemos no solo en nosotros, sino en nuestros hijos y nietos, en su futuro, viviendo en democracia. Salir del país, como ha ocurrido con cubanos y venezolanos, es duro. Coincido con Ricardo Noboa en que los indecisos se inclinarán hacia la estabilidad que ofrece Daniel Noboa, más que al salto al vacío que representaría Luisa González.

Laura Esther Gómez Serrano