Cartas de lectores | E-20: abandono total
Este abandono no se entiende ni se justifica, siendo una vía que conecta con un puerto
Una de las vías más importante del país es la E-20, que va de Esmeraldas a Puerto Francisco de Orellana, con una longitud de 336 kilómetros. El trayecto occidental, más precisamente el comprendido entre Esmeraldas y Quinindé, se encuentra en lamentable deterioro dado el abandono y falta de mantenimiento durante los últimos cinco años. Existen numerosos tramos críticos que presentan erosión de los costados de la vía, hundimientos que reducen la circulación a un carril, juntas de puentes con grandes desniveles, sin asfalto y baches de gran tamaño. Todo esto sin la mínima advertencia a los conductores del peligro, a no ser una rama de árbol que los moradores colocan como señal de riesgo. Este abandono no se entiende ni se justifica, siendo una vía que conecta con un puerto, como es el de Esmeraldas, por donde circulan tráileres, ‘containers’, camiones, buses y gran cantidad de vehículos particulares. Adicionalmente se ven afectadas grandes zonas de producción agrícola y ganadera, y por supuesto el turismo hacia las playas. Los sitios más afectados son Chigüe, Taquigüe y Cube . Si el Estado no tiene recursos, y es posible que nunca los tenga por la oposición irracional de algunos sectores a la minería legal, a la no explotación petrolera, solo por mencionar unos pocos, entonces debe, con urgencia, concesionar el tramo Esmeraldas-Quinindé a una empresa que asuma esa inversión y brinde un excelente servicio.
Ewald Manuel Utreras