Cartas de lectores: Los políticos y el sentido común
Lo peor es hacer acusaciones cuando se cometieron actos iguales o peores durante el gobierno al que perteneció la acusadora
En la actividad política en Ecuador, intencionalmente o por deficiencias educativas, no usan el sentido común. Lanzan acusaciones o hacen aseveraciones fácilmente rebatibles. Ej.: decir que si un embarque de banano es detectado con droga en el destino, es culpa del dueño de la empresa exportadora. Quien lo asevera debía primero comprobar que no se trata de un caso de contaminación de contenedores. Asegurar, sin comprobaciones necesarias es una irresponsabilidad que descalifica a cualquier candidato. Es casi lo mismo que ocurre con acusaciones de corrupción que los acusadores se afanan en justificar diciendo que quien ejercía la presidencia cuando se dieron esos casos no puede estar en todo. Aseverar que contratos del Estado han sido entregados a familiares del presidente, sin presentar pruebas, es una irresponsabilidad de un denunciante indigno de la confianza del votante. Calificar de negligencia en la aplicación de medidas de seguridad a un gobierno, sin analizar si los procesos se han iniciado, por qué no se han iniciado o las causas de la demora es una burla al pueblo cuando el denunciante se autocalifica de conocer la administración pública. Los procesos se empantanan en la maraña burocrática de un sistema de compras públicas mal implementado por quienes pretendían beneficiarse de él, conociendo los recovecos y falencias. Lo peor es hacer acusaciones cuando se cometieron actos iguales o peores durante el gobierno al que perteneció la acusadora, para las cuales dan justificaciones ridículas, muestra de falta de razonamiento por su rabo de paja.
José M. Jalil Haas