Cartas de lectores: Lo que nos queda debiendo la justicia
No olvidemos que justicia lenta va camino a la impunidad
Sin lugar a dudas los procesos Metástasis, Purga, Plaga y otros juicios han destapado una olla de grillos al haber descubierto las conexiones entre el crimen organizado, la política, la justicia y la fuerza pública. Sin embargo, hay procesos que desde hace años siguen durmiendo en los archivos de alguna instancia legal, entre los más importantes que recuerdo vale menciona los siguientes: asesinato de Fernando Villavicencio, que ya cumplió un año; asesinados y sentenciados los autores materiales, y los autores intelectuales, bien nomás. Asesinato del Gral.
Jorge Gabela, relacionado con la compra de helicópteros, pese a los dos informes del perito argentino no hay sentenciados, quedó como un crimen de delincuencia común. Reconstrucción de Manabí luego del terremoto; se sigue dilatando y pendiente la sentencia al exvicepresidente y otros prófugos. Asalto canal de televisión TC.
Ya se cumplió un año, solo dos adolescentes fueron sentenciados; falta enjuiciar a 11 y sobre todo al líder Negro Willy, apresado en España. Uso indebido de los aviones del Estado en el gobierno del correísmo, pese a haber informe de Contraloría, incluso con glosas, una de ellas a la candidata actual a la presidencia por ese partido, y no pasa nada.
Refinería del Pacífico, pese al enorme perjuicio al Estado, ya nadie dice nada. Refinería de Esmeraldas, centro de corrupción por la infinidad de contratos; hasta ahora hay problemas, por lo cual está suspendida su operación. Escuelas del milenio, obra asignada a los chinos; de aproximadamente 200 contratadas, entregaron solo 20, con problemas de construcción y que ya nadie utiliza. Universidad Yachay, ingentes recursos invertidos para nada; ni la estructura física de las edificaciones ha sido rescatada de este fraude.
Central eléctrica Coca Codo Sinclair, con sobreprecio, fallas estructurales, miles de ranuras; todo esto confirmado por Contraloría. Central Eléctrica Toachi Pillatón, con una duración de más de 12 años de construcción y una serie de obras adicionales por problemas de las constructoras. Central hidroeléctrica Manduriacu, que a pesar del tiempo y del alto perjuicio al Estado sigue en fase de investigación. Atraco al Isspol, por unos $ 900 millones; los principales responsables siguen prófugos: Jorge Chérrez asilado en México y John Luzuriaga que llegó deportado al país y nadie lo detuvo aunque tiene orden de arresto. No olvidemos que justicia lenta va camino a la impunidad.
C. Wellington Ríos Villafuerte