Cartas de lectores: Salvemos a la patria, es la última oportunidad
No podemos permitir que nos transformemos en una clonación de Venezuela, Cuba o Nicaragua
El 13 de abril puede ser la última oportunidad para derrotar para siempre al correísmo, que tanto daño ha causado; piense en el futuro del país, en sus hijos y nietos antes de decidir el voto. El cinismo con el que se presentó al debate la candidata de la revolución fallida y expuso como su plan de trabajo lo que no hicieron en 10 años ya nos hace meditar cómo sería su gobierno. El correísmo fue el más nefasto para la seguridad social: de la forma más arbitraria eliminaron la deuda del Estado con el IESS, el aporte del 40 % para enfermedades catastróficas, vendieron a precio de gallina enferma el hotel Quito (propiedad del IESS); fue la caja chica de ese desgobierno. En educación se inventaron las Unidades Educativas y las Escuelas del Milenio, que en el sector rural arrancaron a los niños de sus lugares de nacimiento; para asistir a ellas tenían que caminar horas y horas en lluvia o sol; a la fecha no queda una sola. Los textos de enseñanza eran medios de adoctrinamiento y la Universidad Yachay fue una bofetada a nuestros jóvenes. A la dolarización siempre se opusieron, desde el prófugo de Bélgica hasta la actual candidata, pasando por el excandidato Arauz y el actual candidato a la vicepresidencia. Lo que dijeron las dos asambleístas de RC no es un lapsus, repitieron lo que les dijo el amo prófugo. No podemos permitir que implanten ningún sistema alternativo que afecte la dolarización, que ya es nuestro patrimonio. Ahora atacan al presidente de narcotraficante, ¡el burro hablando de orejas! Ellos recibieron financiamiento narco para la campaña, expulsaron la base de Manta, se inventaron la ciudadanía universal para que puedan entrar narcos y criminales sin control e implantaron la tabla de consumo de drogas. Se presentó como defensora de las mujeres; cuando el reo prófugo atacó y vilipendió a aquellas que opinaban diferente, no dijo nada; igual ante el abuso del exvicepresidente huésped de la Roca a su secretaria. Y los chats del consejero prófugo dicen todo: el correísmo creó ese mamotreto llamado CPCCS para tomarse las instituciones públicas de control: tráfico de influencias. Lo que sí dejó claro la candidata es que de ganar las elecciones, el que gobernará será el prófugo de Bélgica, pues repitió varias veces “en mi gobierno” para referirse a logros del correísmo. No podemos permitir que nos transformemos en una clonación de Venezuela, Cuba o Nicaragua, donde la democracia se reemplaza por tiranía, se claudican las libertades, se practica la corrupción y la impunidad. Vota bien, ecuatoriano.
C. Wellington Ríos Villafuerte