Jorge Luis Jalil: Después de la tormenta

Necesitamos seguridad jurídica que garantice reglas claras para atraer inversión extranjera
Las elecciones pasarán, y con ellas una campaña marcada por la profunda polarización política que vive el Ecuador. Hoy, más que nunca, es momento de dejar atrás los enfrentamientos partidistas y trabajar como un solo país. Porque si algo nos une a todos -más allá de banderas- es el deseo de una vida digna, segura y con oportunidades reales para progresar.
Venimos de años especialmente duros para la economía ecuatoriana. En 2023 apenas crecimos un 1,5 %, según el Banco Central, y las estimaciones sobre lo que sucedió el 2024 varían entre el decrecimiento y el estancamiento. El desempleo cerró el último año en 4 %, pero más de la mitad de los ecuatorianos trabajan en la informalidad. Estas cifras reflejan la urgencia de acuerdos que prioricen la generación de empleo y el fortalecimiento del tejido productivo.
Para que eso ocurra es clave construir confianza. Necesitamos seguridad jurídica que garantice reglas claras para atraer inversión extranjera y desarrollar alianzas público-privadas. Solo así será posible ejecutar grandes obras y proyectos estratégicos sin depender exclusivamente del Estado.
También es vital cuidar nuestras finanzas. No hay desarrollo posible si no se protege la solidez macroeconómica. Hoy las reservas internacionales alcanzan los $ 7.713 millones, y su manejo responsable debe seguir siendo una prioridad nacional.
La dolarización es otro pilar clave. Ha permitido mantener una inflación baja (0,53 % en 2024) y proteger el valor de los ingresos. Por eso debe ser fortalecida, no debilitada. El uso de monedas electrónicas paralelas no respaldadas por activos reales debe ser expresamente prohibido, pues pone en riesgo la estabilidad que tanto nos ha costado construir.
Es tiempo de que nuestras diferencias políticas no sean un obstáculo, sino un punto de partida hacia consensos por el país. Gobernar no es imponer: es unir. Solo así podremos construir un Ecuador más justo, próspero y en paz.