Editorial: Descontrol en el tránsito
Mientras no exista un control efectivo en las carreteras del país, los accidentes de tránsito continuarán y aumentarán
El descontrol en las carreteras del Ecuador es una crisis latente que cobra vidas a diario. A simple vista se puede notar la gran cantidad de vehículos sin placas, sin revisión técnica vehicular, con llantas en mal estado y expulsando humo negro, lo que pone en riesgo la seguridad de todos. Sus conductores, muchos de ellos con licencias suspendidas o sin puntos, transitan sin temor a sanciones, evidenciando la falta de un verdadero control en las vías.
Los agentes de tránsito están limitados a puntos estratégicos en las entradas de las ciudades, observando impasibles cómo se violan todas las normas de tránsito. Exceso de velocidad, rebase en zonas prohibidas, vidrios polarizados sin autorización y luces deficientes son solo algunas de las infracciones que ocurren ante su indiferencia. Su labor, que debería garantizar la seguridad vial, se ha reducido a una presencia simbólica en ciertos sectores, mientras el caos y la impunidad reinan en las carreteras. El resultado de esta desidia es alarmante: los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte violenta en el país. Cada día, familias ecuatorianas pierden a sus seres queridos en tragedias que pudieron evitarse.
Es imperativo que las autoridades asuman con seriedad su responsabilidad y refuercen las medidas de control y educación vial. La vida de miles de ciudadanos depende de ello.