
Niños de diferentes provincias danzan para honrar a la Pachamama en Ambato
Ambato fue el escenario del primer Festival Nacional de Danza Infantil
Entre danzas ancestrales y música, niños de distintas provincias celebraron la conexión con la Pachamama en el primer Festival Nacional de Danza Infantil, fusionando arte y cultura en un gran homenaje.
El sol brillaba sobre el parque de Las Flores, donde el sonido de los tambores marcaba el compás de una celebración llena de color y tradición. Las faldas giraban en el aire, los pies descalzos golpeaban la tierra y las sonrisas iluminaban los rostros de niños y adultos.
Era el Pawkar Raymi, la Fiesta del Florecimiento, un momento de conexión con la Pachamama para agradecer los primeros frutos de la cosecha.
Pero este año, la celebración tuvo un matiz especial. Junto con el Pawkar Raymi, Ambato fue escenario del festival infantil, un evento que reunió a pequeños artistas de diversas provincias, quienes con cada paso y movimiento contaban historias de sus raíces.
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Desde Chimborazo, Pastaza, Cotopaxi, Santo Domingo de los Tsáchilas, Guayas y Tungurahua, llegaron delegaciones de niños y niñas para compartir su talento. Los coloridos trajes, las coreografías llenas de vida y la emoción en sus miradas hicieron de este encuentro un homenaje vibrante a la cultura ancestral del Ecuador.
Fortalecer la identidad cultural

Para Fernando Segarra, director del Ballet Folclórico Nacional Inti Raymi y organizador del evento, esta fue una oportunidad para fortalecer la identidad cultural desde la infancia.
“Nuestros niños necesitan sentir el orgullo de sus raíces. La danza no es solo es arte, es una forma de contar nuestra historia y mantener viva la tradición y transmitir a las nuevas generaciones ese valor”, expresa Segarra.
Entre el público, María Guamangate, madre de una de las bailarinas, observa con emoción cada movimiento de su hija. “Verla danzar en honor a la Pachamama es un orgullo. Es nuestra forma de transmitir a las nuevas generaciones el respeto por la tierra y nuestras costumbres”, comenta con la voz entrecortada.
La jornada estuvo llena de momentos de alegría y emoción. Los más pequeños, con su energía desbordante, contagiaron de entusiasmo a los asistentes, mientras que los adultos revivieron, a través de la música y la danza, el legado de sus ancestros.
El evento, organizado por la Municipalidad de Ambato, tuvo el respaldo del Ministerio de Salud Pública, Conagopare y el Gobierno Provincial de Tungurahua.
Más allá de ser una celebración, el Pawkar Raymi y el festival infantil reafirmaron el compromiso de preservar la identidad cultural y transmitir a las nuevas generaciones el valor de sus raíces.